Rollitos asalmonados
Los rollitos asalmonados quedan más ricos conforme más fríos se comen. Si los quieres hacer para un aperitivo, es conveniente que los prepares un par de horas antes para que cojan temperatura.
Cogemos las lonchas de salmón y las colocamos sobre un plato llano bien extendidas. Sobre estas lonchas untamos el queso crema en abundancia para que tengan suficiente contraste de sabor. Por último, encima del queso crema colocamos los palitos de cangrejo y enrollamos cada loncha de salmón.
Lentejas con setas y espinacas
Si queréis preparar de una forma diferente las lentejas, os aconsejo que hagáis estas lentejas con setas y espinacas que nos solía preparar la chica que nos cuidaba cuando éramos pequeñas. Mi madre ha trabajado siempre, y nos cuidaba Pilar, una mujer extremeña que nos preparaba deliciosos platos para comer. Siempre procuro que aprendiéramos a cocinar, para que cuando cogiéramos la vida por los cuernos, como nos decía ella, y nos fuéramos de casa, no nos muriésemos de hambre. Esta es una de sus maravillosas recetas que espero que probéis.
Torrija con helado
Comerse una torrija con helado es un placer de la vida que parece que solo se puede hacer en Pascua, pero no.
Hay que cortar el pan duro en rebanadas más o menos gruesas, dependiendo de cómo se quieran las torrijas, y colocarlas en una fuente más o menos honda.
Pescado con espinacas y patatas
Este pescado con espinacas y patatas es idóneo pata una dieta ligera. El pescado tiene propiedades buenísimas que no debemos olvidar incluir en nuestra dieta alimenticia. No es el alimento que más suele gustar, pero todo depende de cómo lo hagamos.
Ponemos las patatas en una fuente de horno, ya peladas y cortadas a nuestro gusto, pero siempre que sean finas para que se cuezan bien. Ponemos tomates encima de las patatas, bien repartido por la fuente, y, encima de éstos, las espinacas frescas.
Sopa de verduras con jamón Ibérico
Las sopas, al igual que las cremas, son platos que nos permiten jugar con muchísimos ingredientes ya que se puede elaborar de cualquier ingrediente que os podáis imaginar. Yo cuando las hago, aprovecho para hacerlas de alimentos que a mis hijos no les gustan comer. De esta manera consigo que sí que se los coman y lo mejor de todo, sin rechistar ni protestar. Hoy os voy a contar como realizar una rica sopa de verduras con jamón ibérico. Como veis, seguro que alguna vez la habéis comido alguna vez. ¡Está muy rica!
Pastel de judías con bechamel
Para el hacer pastel de judías con bechamel vamos a necesitar una fuente de horno grande. Elegimos aquella que luego podamos presentar en la mesa también, y le ponemos papel de horno para que no se nos quede pegado el pastel.
Quiche de pollo, setas y champiñones
Me gusta mucho esta quiche de pollo, setas y champiñones, tanto que es uno de los platos más habituales en mi cocina. Vivo sola por lo que nadie me recrimina el que me repito. De todas maneras se lo he dado a probar a muchos amigos y familiares y a todos les encanta.
Ensalada de pollo Gepetto
La ensalada de pollo Gepetto es una ensalada riquísima y completa, ya que además de las verduras contiene también las proteínas procedentes de la pechuga de pollo. Se puede convertir perfectamente en una de tus comidas, aunque yo prefiero tomarla a la hora dela cena, y así estar seguro de que comes de una manera sana.
Corazones de alcachofas en marinada
Los corazones de alcachofas en marinada están riquísimos y son muy sencillas de hacer, ya lo veréis.
Limpiamos las alcachofas quitándoles las hojas duritas y cortándolas de tal forma que solo dejemos los corazones. Les quitamos la pelusita del centro del cogollo y las metemos inmediatamente en agua con sal y el zumo de un limón para que no se pongan negras. Las dejamos unos 30 minutos en reposo y, entonces, las lavamos con abundante agua y las cortamos en trozos al gusto.
Ensalada de pollo y manzana roja
Esta ensalada de pollo y manzana roja es una buena mezcla de ingredientes salados y dulces, por lo que el resultado es buenísimo si te gustan este tipo de comidas.
Ponemos una cazuela en el fuego con agua y una pizca de sal. Cuando empiece a hervir añadimos la pechuga de pollo y la dejamos cocinarse alrededor de unos 15 o 20 minutos, hasta que esté bien hecha, que el pollo no se puede comer poco hecho. Lo escurrimos y lo dejamos enfriar.
Lavamos y cortamos en trozos fino la lechuga y la colocamos en una ensaladera.