Berenjenas parmesanas

A mi parecer, estas berenjenas parmesanas tienen muy buena pinta, y no porque las haga yo, sino porque es una mezcla de ingredientes que entra por los ojos tal cual.
Poner una olla con abundante agua en el fuego y, cuando éstas esté hirviendo, cocer las berenjenas enteras. Cuando estén tiernas y blanditas, sacarlas del agua y escurrirlas bien. Cortar a lo largo y, con una cucharilla, sacarles la pulpa, reservándola.

Dip de judías blancas

Sé que normalmente estamos acostumbrados a comer las judías en forma de guiso, o como mucho en una ensalada, pero por eso os propongo esta receta de dip de judías blancas, para que os sorprendáis con su increíble sabor, lleno de matices y perfecto para poner a modo de aperitivo antes de una comida o para acompañar una buena cerveza cuando se está viendo un partido de futbol por la tele.

Tortilla de calabacín y cebolla

La tortilla de calabacín y cebolla es mítica si eres un independizado sin tiempo. Yo siempre intento comer bien pero es cierto que busco siempre la manera más factible de hacer algo rápido pero que alimente. Si no tienes costumbre de hacerla, creo que te va a encantar.
Pelamos los calabacines y los cortamos en dados más o menos pequeños. Lo mismo hacemos con la cebolla y la dejamos lista para freír.

Canelones de espinacas con queso y bechamel

Estos canelones de espinacas con queso y bechamel están mucho más buenos, para mi gusto, que los de carne normales. No sé si es porque a mí me gustan mucho las espinacas, que es verdad, pero de verdad que quedan muy sabrosos.
Para hacer la pasta de los canelones, calentar agua con un poco de sal en una olla y, cuando esté hirviendo. Cuando esté hirviendo, añadir las placas de pasta de una en una para que no se peguen entre ellas, y dejarlas cocer durante unos 10 o15 minutos, o hasta que estén al dente.

Pasta con tomate y bonito

Hacer esta pasta con tomate y bonito es más sencillo de lo que parece y, además, queda muy rica y sabrosa. Un plato perfecto ya que contiene todos los grupos de alimentos, por lo que se convierte en una comida completa. No dudéis en prepararlo porque merece la pena.

Caracoles con sanfaina

Los caracoles con sanfaina están muy buenos a pesar de que no sean muy apetitosos a la vista. Si los vas a hacer, déjalos a remojo cuatro días antes.
Se ponen los caracoles en una olla con agua, sal y vinagre para que suelten la baba, que se va retirando con una espumadera. Se lavan muy bien, cambiándoles varias veces el agua y frotándolos un poco con las manos.

Calabaza rellena de gambas y carne

La calabaza es una de esas verduras que me encantan porque tienen un maravilloso sabor dulzón, gracias al cual resultan más apetecibles. Con ellas se puede preparar cualquier tipo de plato, y siempre resulta muy rico, como este de calabaza rellena de gambas y carne que esta delicioso. Además del relleno, lo mejor es que se presentan en las mismas calabazas, lo que lo convierte en algo aún más especial.

Chucrut alemán

El chucrut alemán es de los platos más sencillos y prácticos que hago a menudo. La verdad que no tiene ningún misterio, ya lo vais a apreciar leyendo y haciendo la receta.
Se coloca una tabla de cocina sobre la mesa de trabajo y se corta en ella el repollo en tiras finitas. Una vez listo, se colocan las tiras en un bol grande y se les añade la sal al gusto. Una vez listo, se deja reposar hasta que suelte todo el líquido.

Espárragos al horno con queso

Los espárragos al horno con queso es una receta que me encanta comer, ya que es la única verdura que como. La receta me la dio una amiga italiana con la que conviví durante mi Erasmus en Portugal. Ella era vegetariana y le encantaba cocinar, a mi no pero desteto la verduras, por lo que al final opté por probar alguno de sus platos, y entre todos, acabé adorando este. Os cuento como se hace y espero que probéis a comerlos, os gustarán mucho.