Puré de calabacín con hojas de lechuga y picatostes

Mi abuela cuando se ponía a cocer las verduras para hacer este puré siempre añadía unas hojas de lechuga, y a mí me parecía algo raro porque siempre la había asociado a las ensaladas, como si solo se pudieran comer en crudo. Pero una vez que pruebas este puré de calabacín con hojas de lechuga y picatostes, te das cuenta de la suavidad y sabor que aporta, haciendo que sea aún más sabroso que el que no las lleva.

Chuletas de cordero con limón

Me encanta comer chuletas de cordero al limón, siempre me ha encantado y no creo que deje de encantarme, así que escribo a todos aquellos “chuleteros” como yo.
Cogéis un bol y ponéis la ralladura de limón, el zumo, los dientes de ajo bien picaditos, sal al gusto, la cuchara de pimentón, el romero picadito y la pimienta. Con una batidora creáis una salsa en la que todos los ingredientes estén bien mezclados. Bañáis cada chuleta en este adobo y las ponéis en una fuente 10 minutillos para que cojan bien el sabor.

Bistec en su jugo

Veréis que fácil y cómodo es hacer este bistec en su jugo, y que rapidito se acaba.
Ponemos los bistecs en la mesa y a cada uno le colocamos encima dos rebanadas de tomate, dos rodajas de cebolla, una loncha de queso y una rajita de pimiento. Enrollamos los bistecs como si de tacos se tratase, y los colocamos en una fuente haciendo un círculos y bañándolos con la salsa inglesa y la sal y la pimienta al gusto.

Caldo de algas

Como últimamente me da por hacer comida japonesa, que me parece bastante sana y fresca, pues aquí os dejo una receta de caldo de algas por si os apetece probar. Veréis que no llena mucho y que es bastante exótica para lo que estamos acostumbrados a probar.

Crema de Pechugas

Cuando hace frio, no hay nada mejor para entrar en calor que una buena crema de pechuga. Es una crema suave y sabrosa, que te llena de energía en los días más crudos del invierno. Deliciosa donde las haya, por no decir que facilísima de hacer.

Helado de limón con galleta

La primera vez que hice helado de limón con galleta fue un absoluto desastre. Estaba tan ácido que lo tuve que tirar. Desde entonces, me he esforzado muchísimo para conseguir la receta perfecta.
Cogemos un molde rectangular mediano y untamos con mantequilla todas sus paredes y la base. Trituramos las galletas hasta hacerlas polvo y lo echamos en el molde colocando junto a la mantequilla de los bordes del fondo. Guardamos un poquito de polvo de galletas para después.

Arroz con calamares en su tinta

Si vas cocinar arroz con calamares en su tinta, ponte un buen delantal y una camiseta a la que no tengas mucho cariño, porque mancha bastante.
Empezamos por cortar la cebolla en cuadraditos muy pequeños y la echaremos a una cacerola con aceite caliente para pocharla. Una vez la cebolla esté transparente, echamos los calamares (a mí me gusta dejar dos o tres grandes). Cuando se haya absorbido el agua que sueltan los calamares, añadiremos el vino. Cuando se haya evaporado el alcohol, echamos la salsa de tomate frito y removemos bien para que cojan el sabor.

Funnel cake

El funnel cake es un plato regional típico de la cultura americana que se suele comer en eventos deportivos o ferias. Vendrían a ser como unos primo-hermanos de nuestros churros, ya que su sabor es parecido, variando la forma y con lo que los acompañas.

Tarta fácil de queso con yogur

Si queréis quedar bien delante de vuestros invitados y familias, pero no sois muy buenos en la cocina, os propongo que hagáis esta tarta fácil de queso con yogur. Su sabor es increíble, digno de la carta de los mejores restaurantes. Que no te intimide la cocina, porque recetas como esta son muy sencillas y el resultado es espectacular.

Pizza rellena enrollada

Que la comida rápida nos gusta a todos, no es ningún descubrimiento, pero que si la cocinamos en casa es mejor que si la consumimos en cualquier restaurante de comida rápida. Yo os voy a contar como elaborar una riquísima pizza rellena enrollada. Es muy sencilla de elaborar y aunque parezca que no, también es rápida y el resultado es increíble. ¡Me encanta! Además, yo esta pizza la suelo hacer los viernes para cenar y aprovecho para que mis niños me ayuden a elaborar y a ellos les encanta pringarse.