Sopa de cebolla gratinada
Hace años me apunte a un curso de cocina, porque empezaba a pensar que me empezaba a repetir a la hora de cocinar. Aprendí varios platos, algunos que no volví a hacer, y otros muchos que no he podido dejar de preparar porque son riquísimos. Entre estos últimos se encuentra esta sopa de cebolla gratinada, que es muy fácil de hacer y encanta hasta a mis nietos, que eso de la verdura como que todavía no les termina de convencer.
Guacamole mexicano
Una de las salsas más características de la comida mexicana es el guacamole, y se ha de decir que su sabor es tan rico que rápidamente se ha extendido al resto del mundo, convirtiéndose en una salsa muy presente en cualquier casa. La receta de guacamole mexicano es muy sencilla y hace que se resalten los sabores de sus ingredientes, en especial del aguacate, verdadero protagonista de la salsa.
Ajoblanco
Esta sopa fría tan típica de la gastronomía andaluza, de origen humilde, es hoy una verdadera delicia. Un plato muy fino y delicado y, sobre todo, muy sencillo de preparar.
Paso 1:
Si las almendras están sin pelar, lo mejor es escaldarlas en agua para que la piel se separe mejor. Escaldar no es más que una cocción muy rápida. Pon un cazo con agua a calentar y cuando rompa a hervir añade las almendras. Sácalas en apenas 10 segundos y échalas a un bol de agua fría. Ya puedes pelarlas sin problemas.
Paso 2:
Sopa fría de aguacate con salsa de tomate picante
Una crema diferente y muy original cuyo sabor nos transporta directamente hasta México. Y si te gusta el picante… ¡no dudes en animar bien esta receta!
Paso 1:
Pica las hojas de cilantro y la cebolla tan menudas como puedas.
Paso 2:
Añade el comino molido, el cilantro y la cebolla picados al tomate frito. Añade unas gotas de tabasco al gusto. Se trata de añadirle un poco de picante, de forma que si no tienes tabasco, también puedes incorporar un trocito de chile o guindilla muy picaditos.
Paso 3:
Quesadilla de setas, calabacín y aguacate
Las quesadillas es uno de los platos más populares en México. Te proponemos esta receta con verduras, aunque puedes jugar con los rellenos: champiñones, pollo, chorizo… eso sí, el queso que no falte.
Paso 1:
Pela el ajo y pícalo menudo y la cebolla, córtala en juliana. Corta también las setas en trozos gruesos. El calabacín, por su parte, lávalo y córtalo en aros finos. Lava también el jalapeño (o guindilla) y pícalo finito.
Paso 2:
Ensalada de garbanzos y berberechos
Si al escuchar ensalada piensas inmediatamente en lechuga, tomate y cebolla, es momento de evolucionar. Mezclar en una misma ensalada una legumbre como los garbanzos con berberechos puede que te sorprenda, pero es todo un acierto. El resultado, una ensalada con un potente sabor y personalidad.
Paso 1:
Pela y pica la cebolla y el diente de ajo muy finito. Lava el pimiento verde y pícalo. Pica también el pimiento del piquillo.
Paso 2:
Frittata de tomates secos y queso mozzarella
Una tortilla francesa como una pizza, así es este típico plato italiano, tan sencillo como delicioso. Admite múltiples variaciones… así que ¡deja volar tu imaginación!
Paso 1:
Lava las berenjenas, quítales la parte verde y,sin pelar, córtalas en dados. Por otro lado, pela y corta en juliana, es decir, en tiritas la cebolla y en láminas el ajo, también pelado.
Paso 2:
Empanada de atún y mejillones
Una empanada con el toque marinero de los mejillones. Una delicia para tomar fría o templada con la que triunfar cuando tengas invitados en una cena o merienda informal.
Paso 1:
Pela y pica menudos la cebolla, el calabacín y el ajo. Acerca al fuego una sartén amplia con un chorrito de aceite y sofríe estas verduras. Cuando comiencen a ablandarse, incorpora los pimientos del piquillo escurridos y picados.
Paso 2:
Mutabal (paté árabe de berenjena)
Un entrante o aperitivo típico árabe para disfrutar del sabor de un producto tan mediterráneo como la berenjena. Una receta fácil con la que preparar un paté vegetariano sorprendentemente delicado y exquisito.
Paso 1:
Lava las berenjenas y córtalas longitudinalmente. Ponles un poco de sal y embadúrnalas bien con aceite de oliva. Colócalas en una fuente apta para el horno boca abajo. Mételas en el horno a 180° y ásalas durante una hora, o bien hasta que estén bien blanditas.
Paso 2:
Pimientos del piquillo rellenos
¿Por qué tomar la ensaladilla rusa siempre de la misma forma? Prueba una alternativa divertida, fresca y sencilla con esta receta de pimientos del piquillo rellenos
Paso 1:
Pela las patatas y las zanahorias y pica en dados pequeños. Acerca una cacerola con abundante agua al fuego y cuando rompa a hervir, introduce los dados de patata, zanahoria y los guisantes y deja cocer durante unos 7 minutos.