Descubre nuestra selección de recetas con verduras y frutas, fáciles y sanas para que conviertas estos ingredientes en un aliado de tu alimentación. Las verduras y frutas son muy versátiles ya que pueden introducirse en nuestras recetas como plato principal, guarnición o incluso como protagonista de las mejores salsas. Saca el máximo partido a estos ingredientes a través de recetas elaboradas con distintas técnicas.
Ensalada con salsa tártara
Me encanta incluir en mis ensaladas la salsa tártara porque, a pesar de parecer muy fuerte, es una salsa que da mucho sabor a todo lo que quieras juntar con ella.
Lava la escarola y las endibias, y sécalo todo bien escurriéndolo y utilizando papel absorbente. Córtalas en trozos regulares y colócalos en una ensaladera a espera de la salsa tártara.
Salteado de colas de langostino con judías
El marisco hace que unas simples verduras se conviertan en un manjar, que es lo que sucede en este salteado de colas de langostino con judías. ES un plato sencillo tanto en su ejecución como en los ingredientes que lo integran, pero posee un sabor totalmente delicioso.
Pisto de hortalizas
Tengo un huerto en el que planto todo tipo de verduras y hortalizas. Sí que puede que sea un poco trabajoso, pero con ese trabajo obtienes productos de la más alta calidad que poseen un sabor extraordinario y con los que se consiguen platos tan maravillosos y sanos como este pisto de hortalizas. Es toda una experiencia redescubrir el auténtico sabor de las verduras.
Macarrones con espinacas
Esta receta de macarrones con espinacas es muy cómoda para hacerla, sobre todo, cuando tienes mucha gente a comer en casa. En mi casa es cuando más se come esta forma de hacer la pasta, para que llene bien y no haga falta nada más.
Cocer los macarrones en una cacerola con abundante agua con una pizca de sal y con un chorrito de aceite de oliva. Una vez al dente, se escurren en un colador y, cuando hayan perdido todo el agua, se mezclan con un poco de queso rallado.
Tubos de calabacín rellenos
Una manera de comer verduras o alimentos que no nos gustan mucho, es presentarlos de una manera vistosa y nueva, que nunca antes hayas elaborado y que tus comensales hayan visto. Un ejemplo de esto que os estoy contando, son estos tubos de calabacín rellenos. Su elaboración es algo laboriosa pero merecerá la pena pasar un ratito más en la cocina si luego vais a obtener el resultado tan maravilloso del que os hablo. Espero que leáis la receta, que os guste y os animéis a elaborarlos en casa.
Habas con acelgas rehogadas
Las habas con acelgas rehogadas son muy fáciles de hacer, aparte de que son muy sanas y el cuerpo las agradece de vez en cuando.
Poner a cocer las habas junto con las acelgas y la cebolla en una cacerola con agua y una pizca de sal al gusto, hasta un punto de cocción en el que estén al dente. Entonces, escurrirlas bien para quitarles el exceso de agua y prepararlas para rehogarlas.
Berenjenas a la vinagreta
Las berenjenas a la vinagreta son bastante ricas porque tienen ese gusto delicioso y, además, son muy ligeras. Puede que este sea uno de mis entrantes o acompañamientos preferidos. Os aconsejo que lo probéis.
Asado de verduras
Este asado de verduras es un plato espectacular por sí solo. Una amiga mía nos sirvió este plato como guarnición para una carne asada, pero cuando le copie la receta decidí hacerlo yo como plato principal, ya que muchas veces me resulta mejor comer sólo verduras sin nada de carne, además es ideal para vegetarianos.
Ensaladilla con kétchup y mostaza
Esta ensaladilla con kétchup y mostaza es una variante de la ensaladilla rusa típica y que está bien rica. El sabor de la mostaza y el kétchup le da un toque algo diferente y el resultado es muy bueno.
Filete mignon con gravy de champiñones
Este filete mignon con gravy de champiñones es una de estas recetas que merece la pena disfrutarlas cuando hay tiempo suficiente para elaborarlas tranquilamente, sin prisas de ir a trabajar o de algún compromiso de otro tipo.
Envolvemos cada filete mignon con una tira de tocino, y los fijamos con palillos. Los salpimentamos al gusto y, poniendo aceite en un sartén y dejándolo calentarse bien, sellamos los filetes. Agregamos el brandy y enseguida lo flameamos. Cuando la flama se apague, ponemos los filetes en una fuente y la metemos al horno a 180° durante unos 8 o 10 minutos.