Crema de calabaza con nata
Un plato que me gusta muchísimo y que mi amiga me dio la receta porque ella la elaborada desde hace mucho tiempo y gustaba mucho, es la crema de calabaza con nata. Es muy sencilla de elaborar, con ingredientes muy fáciles de encontrar y con un sabor en boca, increíble. Os cuento como hacerlo y espero que os animéis a elaborarlo.
Lo primero que haremos será pelar la cebolla y cortarla muy fina. A continuación, la vamos a poner a pochar en una cazuela con el aceite.
Pan de calatrava con gotas de chocolate
El pan de calatrava con gotas de chocolate era una de las especialidades de mi abuela, que siempre tenía guardado en el armario para cuando íbamos cualquiera de sus nietos a su casa de visita. Nosotros éramos los únicos que vivíamos cerca de ella, por lo que disfrutábamos de ese placer muy a menudo. Con los años me dio la receta y ahora se la preparo yo a mis nietos, y he de decir que les gusta tanto como a mí cuando tenía su edad.
Berenjenas en escabeche (conserva)
Un método de conservación de alimentos muy antiguo es el escabeche. El escabeche consiste en una mezcla de vinagre, aceite, vino, laurel y pimienta en grano. Ahora y no se utiliza tanto como método de conservación de alimentos sino como una forma de aderezar o condimentar nuestros platos. Como muestra de ello, os voy a dar la receta de mis berenjenas en escabeche. Están deliciosas.
En primer lugar, quitaremos la piel a las berenjenas y las cortaremos en tiras de 1.5 cms, aproximadamente.
Ensalada asada de pimientos y berenjenas
Esta ensalada asada de pimientos y berenjenas es perfecta para tomarla sola o acompañando a algo como puede ser una carne o un pescado, que suele ser la mezcla perfecta.
Poner en una fuente las berenjenas, los tomates, las cebollas, los ajos tiernos y los pimientos verdes y rojos, cortados todos ellos al gusto excepto los pimientos y los tomates, que se meten enteros. Se
rocían bien con aceite de oliva y un poco de sal al gusto, y se meten al horno durante una hora. Las cebollas son la clave para saber si la ensalada asada está lista, ya que se tienen que dorar.
Cerezas con salsa de vino tinto y helado
Me encanta servir estas cerezas con vino tinto y helado de postre, creo que hacen una combinación perfecta. La verdad es que ésta es la fruta que más me gusta de las que se suelen hacer al vino, como las peras o las manzanas. Aprovecho especialmente a hacer este postre cuando me traen las cerezas del Valle del Jerte, ahí sí que queda sublime.
Ensalada de vainitas
Esta ensalada de vainitas acompaña perfectamente a cualquier plato de carne, haciendo que se convierta en un plato completa. Aunque si os digo la verdad, a mi me encanta como entrante sobre unas tostadas de pan. Si l apruebas ya verás como a ti también te encanta.
Para hacer la ensalada en primer lugar lavamos y limpiamos las vainitas, y las cocinamos al vapor o las cocemos en agua con un poco de sal. Las picamos de un tamaño aproximado de unos 2 centímetros de largo. Las llevamos a una ensaladera.
Pastel de piña
Este pastel de piña volteado es una especie de tarta tatín, la tarta tradicional francesa hecha con manzana, pero hecha con piña. En mi opinión esta esté pastel está mucho más rico, ya que la acidez que posee la piña le da un toque especial que con la manzana no se consigue. Anímate a probarla, y ya verás que cuando se la ofrezcas a tu familia o amigos todos quedarán encantados con ella.
Lemon Pie
Cocinar con corazón y con cariño, es el secreto menos guardado y que más tenemos al alcance todos en nuestros días. Hay que dejar fluir el sentimiento que tienes dentro, y el motivo que te ha inspirado a crear o hacer esa receta en ese momento, y sin apenas darte cuenta puedes convertir el plato más sencillo, en un manjar para dioses.
Tarta de vainilla y merengue
Esta tarta de vainilla y merengue es perfecta para un cumpleaños en el que al anfitrión no le guste el chocolate, que es lo típico. Como a mí no me gusta nada, me dedico a experimentar tartas diferentes con ingredientes que me gusten, como es la vainilla o el merengue.
Calabacines rellenos de atún y arroz
Los calabacines rellenos de atún y arroz hacen un plato muy variado y completo. Perfectamente puede ser un plato único porque ya solo con comerte uno te quedas bien, aunque yo siempre repito medio.
Primero se cuece el arroz en una cacerola con agua y un poquito de sal.
Mientras tanto, se van lavando los calabacines con abundante agua y cortándolos longitudinalmente. Se vacían con la ayuda de un cuchillo y con cuidado de no estropear las cáscaras, y se reserva la carne.