Salsa al curry
Esta salsa al curry te viene genial saber hacerla si vas a hacer pollo, por ejemplo. Yo la suelo hacer mucho para mezclarla con arroz, que es de las cosas que más se comen en mi casa. Termina dejando un sabor muy rico en la boca y es como si no se necesitara nada más.
Derretir la mantequilla en una cazuela amplia y cómoda, y espolvorearle la harina removiendo constantemente hasta que ésta se dore, aunque con cuidado porque se quema muy fácilmente.
Fideos gruesos a la cazuela
No es porque los haga yo, que yo también aprendí esta receta de alguien, pero estos fideos gruesos siempre tienen una pinta buenísima. Son muy sencillos de hacer y no hace falta segundo plato, es un pack completo esta receta.
Costillar de ternera a la parrilla
Un plato ideal para un domingo para comer en casa en familia, es hacer un rico asado de costillar de ternera a la parrilla. Es sencillo de elaborar y está muy rico. Os cuento como prepararlo y ya tenéis un plato más que añadir a vuestro recetario.
Carne con patatas guisadas (Thermomix 31)
Cuando vives en casa de tus padres, no aprecias como se merecen todos los platos que hace tu madre y con los que seguramente se ha pasado horas en la cocina preparándolos. Es en el momento en que empiezas a vivir solo y haces tus primeros pinitos en la cocina, que ves cuan difícil es que un plato te quede igual que a ella, sobretodo porque no tienes tiempo. Pero esta receta de carne con patatas guisadas lleva menos tiempo del normal, en especial ya que esta hecha con la thermomix, y su sabores de lo más delicioso. Pruébalo y ya veras como me das la razón.
Tortitas merengadas
Estas tortitas merengadas son típicas de una tarde casera en las que te dedicas a ver películas y no te apetece nada salir. De repente te entra y te ves fuerte para ser un o una cocinitas, así que te acuerdas de esta receta tan sencilla y te decides a hacerla. ¡Estoy segura de que repetirás!
En primer lugar, bate las claras a punto de nieve en un bol grande y cómodo, y añade el azúcar haciendo movimientos envolventes para que no se bajen. De la misma forma que el azúcar, echa el coco y deja reposar durante media hora.
Sopa de tortilla
La sopa de tortilla es una receta muy condimentada y muy cómoda si necesitamos coger energías para afrontar el día. Se puede hacer un poco de más y dejarla para el día siguiente, que aguanta perfectamente.
Poner los chiles a remojo en un cazo con un cuarto de taza de agua hirviendo durante por 15 minutos.
Sofreír el puré de tomate en un poco de aceite bien caliente en una cacerola y, cuando esté listo, agregar el chile guajillo, sin semillas ni venas, y licuar la mezcla con la batidora eléctrica añadiendo una taza de caldo de pollo.
Mejillones al cava
Si os digo la verdad nunca me habían gustado demasiado los mejillones hasta que mi madre hizo un día esta receta de mejillones al cava. El mejillón queda espectacular regado con esta salsa de cava. No sé si será porque me encanta el cava, pero el caso es que es un plato delicioso y sorprendente. Un entrante especial para cualquier celebración.
Mole Poblano
Una de las salsas más ricas que nos proporciona la cocina mexicana es este mole poblano. Hecho a base de pimientos y tomate, con especias y el ingrediente secreto que es el chocolate, le da a nuestros platos un sabor especial y diferente a lo que nuestros paladares están acostumbrados, pero siempre delicioso. SI siempre has querido probar esta salsa, aquí te dejo esta fantástica receta para que la lleves a práctica.
Ñoquis de calabaza y patata
Los ñoquis de calabaza y patata están muy ricos porque tienen un sabor por sí solos muy intenso. Yo los hago siempre y me suelo comer varios sin nada de salsa para probar qué tal me han quedado.
Hay lavar bien la calabaza, pelándola y cortándola en trozos. Una vez listos, se ponen a hervir en agua y sal hasta que estén tiernos, y, al sacarlos, se machacan con un tenedor en un bol para hacerlos puré.
Al igual que la calabaza, se ponen a hervir las patatas en trozos en agua y sal, y se hacen puré al sacarlas.
Flan de chocolate con vainilla y jengibre
Un flan de chocolate con vainilla y jengibre puede llegar a estar tan rico que te gustará repetir tanto hacerlo como comerlo. Al ser sencillo no se hace demasiado pesado y queda muy rico y sabroso.
Hay que colocar una cacerola mediana en el fuego y echar en ella la leche. Además, se pone el ron, el jengibre, el agar, la canela y el azúcar, y se remueve bien todo para que se mezclen los sabores.