Tortitas vegetales
Una receta que descubrí mientras estuve inmersa en un proceso de adelgazamiento y que me ayudaron a comer mejor la verdura sin que me diera asco o se me pasara por la cabeza abandonarla, fueron unas deliciosas tortitas vegetales que son sencillísimas de elaborar y que os recomiendo las hagáis y las comáis aunque no os encontréis a dieta, porque son muy saludables y saciantes.
Para su elaboración, primero en una cacerola vamos a poner a cocer las espinacas junto con la coliflor y la zanahoria.
Después en un sartén se fríen los ajos con poquito aceite.
Lentejas con chorizo
Un buen plato de estas lentejas con chorizo no sólo te hacen entrar en calor, si no que además te dan la energía suficiente para afrontar cualquier día duro. Es un plato contundente pero lleno de sabor, que nos alegrará los tristes días de invierno, poniéndonos una sonrisa en la boca con solo aspirar su aroma.
Salsa roja mexicana
Una de las salsas que siempre he visto en casa de mi amiga Guada, es la salsa roja mexicana. En este caso, esa receta ha ido pasando de generación en generación, según me dijo ella, y ahora, ella que la tiene, ha querido compartirla conmigo y con todos vosotros. Está riquísima y con carnes, tacos, etc., está riquísima.
Ponemos a tostar todo menos el orégano y obvio en vinagre en un comal o sartén procurando que los chiles no se quemen pork se amargan.
Ponemos a hervir en una taza de agua. Ya que hirvió todo se licua, se cuela se sazona con sal un poco de pimienta.
Vino caliente
Un aroma que huele a días de Navidad… el vino caliente especiado es una bebida muy típica en el centro de Europa…en los países germánicos lo llaman Glühwein…¡está delicioso! No falta por ejemplo en sus mercadillos navideños, y junto a un buen dulce casero una tarde calentita de invierno….¿Hay algún plan mejor? Esta bebida además de deliciosa y cargada de aromas, es muy reconfortante y sencilla de preparar en solo 3 pasos.
Paso 1:
Bizcocho sencillo
Este bizcocho sencillo es totalmente apto en tu dieta diaria para mantener la figurita. Es muy suavecito y está muy bueno mojado en leche sola o con cacao. Lo que debes hacer primero es precalentar el horno a 180º y olvidarte de ello para preparar la masa.
Bizcochuelo esponjoso
Ya sea para comer durante el desayuno o la merienda, o para usar de base para cualquier tarta rellena, este bizcochuelo esponjoso es la receta que estabas buscando. Queda tierno, delicioso y como la receta mismamente dice, muy esponjoso. Fácil, sencillo, rico y económico. No se le puede pedir nada más.
Entomatado de ternera de mi hermana
Uno de mis platos preferidos es el entomatado de ternera de mi hermana. La verdad es que por muchos intentos que hacía nunca me quedaba igual, hasta que se decidió a darme la receta. Como veis yo no tengo tantos reparos y aquí os la dejo, porque la verdad es que es un plato que merece la pena probar.
Rollitos de crepes de varios quesos
A veces las recetas bastante simples te pueden hacer quedar muy bien…es el caso de estos rollitos de crepes de varios quesos ¡Cremosos a más no poder! Puedes usarlos como un entrante o como canapés para cualquier día de fiesta.
Paso 1:
Bate enérgicamente en un bol los huevos, con la harina, la leche y una pizca de sal. Bate todo el conjunto hasta obtener una crema lisa, sin grumos… espesa, pero líquida a la vez. Introduce esta masa en la nevera durante al menos 30 minutos para que repose.
Paso 2:
Farfalle con salchichas queso y huevo
Os traigo otro fantástico plato de pasta. La verdad es que son tantos los tipos de pasta y tantas las formas de prepararlos que el número de recetas parece no acabar nunca. La de hoy es una de farfalle con salchichas, queso y huevo que está riquísima. Gustara tanto a grandes como a pequeños, aunque para decir la verdad, a pocos no les gusta la pasta.
En primer lugar picamos las salchichas de forma muy menuda, al igual que hacemos con el queso que hayamos escogido para poner en la receta.
Crema de verduras
Esta crema de verduras es sanísima, ideal para hacer una cena ligera o tomar un poco en el trabajo a la hora de comer, lo justo para alimentarte pero no dormirte después. Es fácil y rápida de hacer. Si tienes niños, no te la recomiendo, canta a la vista que son verduras y, si no les gustan, no se la van a comer.
Ponemos una cazuela con aceite a calentar. Mientras, lavamos y cortamos el puerro, y, una vez listo el aceite, lo echamos a la cazuela. Rehogamos bien el puerro durante unos 5 minutos a fuego lento y removiendo de vez en cuando.