Tarta de calabaza

Esta tarta de calabaza está riquísima y es bastante diferente a las tartas que se suelen hacer en los cumpleaños o en los eventos en los que hay algo que celebrar. Así que, ya sabes, apúntate la receta y sorprende a tus amigos.
Ponemos la lámina en un molde y la pinchamos para que no se infle cuando esté el horno. La cubrimos con papel aluminio y la metemos al horno durante 10 minutos a 160º. Una vez lista la masa de la tarta, se quitamos el papel y la metemos otros 7 minutos en el horno.

Caracoles picantes

Un plato que recuerdo comer desde siempre en mi casa eran los caracoles, ¡que ricos! Ha pasado mucho tiempo desde que los comí por primera vez hasta que conseguí dar con una receta deliciosa, muy alejada de la forma tradicional en la que siempre los había comido. No es nada más que unos deliciosos caracoles picantes. Ahora, quiero compartir con todos vosotros, con los amantes de los caracoles esta receta.

Sardinas asadas al limón

Las sardinas asadas al limón quedan muy ricas pero, sobre todo, son muy sanas y muy nutritivas. Yo las hago así, por lo que espero que mi receta te pueda servir para coger nuevas ideas.
Se limpian las sardinas para quitarles las escamas y cortarles las aletas. Una vez listas, se pasan por abundante agua y se secan con papel absorbente sazonándolas al gusto.

Tarta de espárragos

Me encantan los espárragos trigueros y me encanta hacer recetas con ellos. Esta tarta de espárragos surge de una vez que me trajeron espárragos de la huerta y me encantaron, así que hice un montón de invenciones con ellos y éste fue el resultado.

Albóndigas de lentejas

Las albóndigas de lentejas suenan un poco raro pero están muy ricas, no hay que tener miedo de su sabor.
Hay que colocar una cacerola en el fuego con agua abundante y un poco de sal, y hervir en ella las lentejas durante 10 minutos aproximadamente, que será cuando estén tiernas. Una vez listas, se escurren y se dejan enfriar.

Farofa

Hacer la farofa es sencillito y queda un plato bastante completo. Yo lo aprendí a hacer hace un par de años y, desde entonces, me encanta servirlo a menudo. Yo no tengo mucho tiempo a diario, por lo que recetas como ésta me vienen muy bien para agilizar.
Se pica la cebolla finamente con un cuchillo bien afilado y sobre una tabla de madera, y se coloca en una sartén a fuego lento con aceite bien caliente. Cuando se haya dorado, se retira del fuego la sartén y se echan los huevos batidos, se sala todo al gusto y y se remueve (es como hacer huevos revueltos).

Tostada de pimientos del piquillo

Esta tostada de pimientos del piquillo se puede preparar de mil maneras, pero a mí me gusta especialmente ésta porque es la que llevo haciendo mucho tiempo.
Se cortan las rebanadas de pan y se tuestan en el horno o en un tostador normal (también puede ser en una sartén) hasta que queden doraditas al gusto por las dos caras. Cuidado con no pasarse porque el sabor del pan demasiado tostado puede estropear el canapé.

Tarta de calabaza

Esta tarta de calabaza es una receta de una amiga mía, y hasta que no la conseguí no paré de insistirla porque es una auténtica delicia. Es perfecta para demostrar que con verduras se pueden conseguir postres deliciosos.

Huevos a la francesa

Los huevos a la francesa servidos en un buen pan, que sea lo más rústico que se pueda, quedan increíbles. Son muy sencillos de hacer, de hecho a mí me sirvieron mucho cuando estuve de Erasmus, que era yo una canija.
Los huevos deben ser bien frescos para que queden más ricos. Se pone una cacerola en el fuego y se echa por cada litro de agua una cucharada de vinagre. Se cascan los huevos de uno en uno en una taza y se van echando en la cacerola con mucho cuidado.