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Desde que tengo uso de razón he disfrutado comiendo. Este amor por la comida me llevó a empezar a cocinar para posteriormente descubrir que adoro hacerlo. Uno de los primeros platos que aprendí a preparar fueron los macarrones con tomate, ¿quién no disfruta con un buen plato de pasta bien hecho?. Es el el plato de mi vida, porque en él se refleja mi evolución como cocinera amateur. A pesar de su aparente sencillez, este plato siempre me ha inspirado para superarme a mí misma para llevarlo a otro nivel. Para ello, empecé por cocinar mis propias salsas de tomate, a fuego lento y con cariño. En este caso, además del característico tomate, lleva cebolla, ajo, pimiento, zanahoria, un poco de apio y un toque de mantequilla; además, está aderezada con tomillo fresco, orégano y pimienta. Posteriormente comencé a fabricar pasta fresca. Para la ocasión escogí tallarines acompañados de algunos raviolis rellenos de queso cremoso y suave. Por último, aprendí a cuidar de la calidad y el sabor de la carne, utilizando carne de ternera picada junto a una buena loncha de jamón serrano, y cocinándola con aceite de oliva virgen extra, cebolla picada, y un toque de vino blanco. No hay que olvidar dejarla un buen ratito haciendo "chup chup" con la salsa para que reduzca y se integren los sabores... La combinación de estos elementos culminados, por supuesto, con queso rallado por encima, da lugar a un sabor espectacular y una textura deliciosa. Pero sobre todo, provoca en todo el que lo prueba la reacción que siempre he estado buscando: que exclamen: ¡¡¡Es el mejor plato de pasta que he comido en mi vida!!!

Pasta a otro nivel

Videoreceta
8 Mayo 2016

Desde que tengo uso de razón he disfrutado comiendo. Este amor por la comida me llevó a empezar a cocinar para posteriormente descubrir que adoro hacerlo. Uno de los primeros platos que aprendí a preparar fueron los macarrones con tomate, ¿quién no disfruta con un buen plato de pasta bien hecho?.

Es el el plato de mi vida, porque en él se refleja mi evolución como cocinera amateur. A pesar de su aparente sencillez, este plato siempre me ha inspirado para superarme a mí misma para llevarlo a otro nivel.

Para ello, empecé por cocinar mis propias salsas de tomate, a fuego lento y con cariño. En este caso, además del característico tomate, lleva cebolla, ajo, pimiento, zanahoria, un poco de apio y un toque de mantequilla; además, está aderezada con tomillo fresco, orégano y pimienta.

Posteriormente comencé a fabricar pasta fresca. Para la ocasión escogí tallarines acompañados de algunos raviolis rellenos de queso cremoso y suave.

Por último, aprendí a cuidar de la calidad y el sabor de la carne, utilizando carne de ternera picada junto a una buena loncha de jamón serrano, y cocinándola con aceite de oliva virgen extra, cebolla picada, y un toque de vino blanco. No hay que olvidar dejarla un buen ratito haciendo "chup chup" con la salsa para que reduzca y se integren los sabores...

La combinación de estos elementos culminados, por supuesto, con queso rallado por encima, da lugar a un sabor espectacular y una textura deliciosa. Pero sobre todo, provoca en todo el que lo prueba la reacción que siempre he estado buscando: que exclamen: ¡¡¡Es el mejor plato de pasta que he comido en mi vida!!!