Newsletters
SUSCRÍBETE A LA NEWSLETTER
Entrar
Este plato es el plato de mi vida porque es mi infancia. Nacida en Gandia, criada en Madrid. Siempre había paella con mandonguillas, es la paella típica valenciana, con su judía verde, su pollo, conejo, costillitas a veces, caracoles a veces, el garrofó que es la judía blanca ancha y las mandonguillas o pelotas, son pelotitas de carne de magro y a veces mezcla ternera con miga de pan y piñones y están de miedo. La paella se ponía a un lado y cada cual se servía, siempre el que servía me iba a su lado para que me echase más pelotitas, incluso cuando eramos mesas de 20 y pico pues "robaba" alguna cercana a mi. Me recuerda a Mercedes la cocinera que tenía mi abuela Angelita que hacía unas paellas de muerte en un camping gas que ponía mi abuela en el lavadero, me recuerdo a las comidas que hacía con mi otra abuela, Ana, donde nos íbamos a Xeresa a la casa de campo de la familia, donde poníamos una paella para unas 20 personas en el patio y todos comiamos de ella y nos sentábamos bajo los pinos en la mesa de piedra y ahí estábamos todos a la paella. Este plato es mi infancia y mi no tan infancia, mi adolescencia. Me inspira y me transporta de nuevo a ese mundo de niñez en el cual la felicidad es permanente. Ya no voy tanto a Gandia y mas ahora que faltan mis abuelos, si conozco a algún sitio donde las hacen pero el sabor, olor no es lo mismo. Hace poco intenté hacerla y bueno.. no salió muy allá estoy esperando al buen tiempo para volver a intentarlo, mi meta; que me salga igual no porque no será pero si muy parecida.

Paella con mandonguillas

Videoreceta
20 Abril 2016

Este plato es el plato de mi vida porque es mi infancia. Nacida en Gandia, criada en Madrid. Siempre había paella con mandonguillas, es la paella típica valenciana, con su judía verde, su pollo, conejo, costillitas a veces, caracoles a veces, el garrofó que es la judía blanca ancha y las mandonguillas o pelotas, son pelotitas de carne de magro y a veces mezcla ternera con miga de pan y piñones y están de miedo. La paella se ponía a un lado y cada cual se servía, siempre el que servía me iba a su lado para que me echase más pelotitas, incluso cuando eramos mesas de 20 y pico pues "robaba" alguna cercana a mi. Me recuerda a Mercedes la cocinera que tenía mi abuela Angelita que hacía unas paellas de muerte en un camping gas que ponía mi abuela en el lavadero, me recuerdo a las comidas que hacía con mi otra abuela, Ana, donde nos íbamos a Xeresa a la casa de campo de la familia, donde poníamos una paella para unas 20 personas en el patio y todos comiamos de ella y nos sentábamos bajo los pinos en la mesa de piedra y ahí estábamos todos a la paella. Este plato es mi infancia y mi no tan infancia, mi adolescencia. Me inspira y me transporta de nuevo a ese mundo de niñez en el cual la felicidad es permanente. Ya no voy tanto a Gandia y mas ahora que faltan mis abuelos, si conozco a algún sitio donde las hacen pero el sabor, olor no es lo mismo. Hace poco intenté hacerla y bueno.. no salió muy allá estoy esperando al buen tiempo para volver a intentarlo, mi meta; que me salga igual no porque no será pero si muy parecida.