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Cuando mi hermano y yo eramos pequeños, mis tíos (tíos de mi madre que no tuvieron hijos y la criaron a ella) nos llevaban al pueblo a pasar el verano. Mi tío, que nos quería con locura, siempre nos hacia una sartenada de patatas con huevos revueltos riquísima. Cuando las comíamos escuchábamos el tintineo del tenedor de mi tío chocando contra su plato, consecuencia de su incipiente Párkinson y avanzada edad. Pensándolo ahora, aquel tintineo era como la campana que a los corredores anuncia su última vuelta. Han pasado 8 años desde que murió, con 81 años, y cada vez que comemos esas patatas con huevos revueltos nos acordamos de él.

Las Patatas de mi Tío

Videoreceta
6 Mayo 2016

Cuando mi hermano y yo eramos pequeños, mis tíos (tíos de mi madre que no tuvieron hijos y la criaron a ella) nos llevaban al pueblo a pasar el verano.
Mi tío, que nos quería con locura, siempre nos hacia una sartenada de patatas con huevos revueltos riquísima.
Cuando las comíamos escuchábamos el tintineo del tenedor de mi tío chocando contra su plato, consecuencia de su incipiente Párkinson y avanzada edad.
Pensándolo ahora, aquel tintineo era como la campana que a los corredores anuncia su última vuelta.
Han pasado 8 años desde que murió, con 81 años, y cada vez que comemos esas patatas con huevos revueltos nos acordamos de él.