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El primer paso es limpiar los caracoles, lo único que debemos hacer es lavarlos varias veces con agua en abundancia para que suelten la tierra y babas que suelen tener. Para los que no les guste limpiarlos ya se venden en los comercios habituales caracoles en lata, limpios, purgados y precocidos, que sólo necesitan un breve hervor con la salsa. MªAngeles nos completa este paso con su comentario, es un punto importante si tenéis oportunidad, “engañar a los caracoles”: “Mi abuela lo hacia siempre y lo recuerdo con mucho cariño porque siempre nos reñían por tocarlos. Cuando se recogen hay que ponerlos en un cazo con agua al sol, para que los caracoles saquen la “molla”, en el borde del cazo hay que poner sal (como cuando se hace un margarita) para que no se escapen. Luego ya se cuecen y así tienen la chicha a la vista y sacan más sabor”. Seguidamente debemos cocerlos en una cazuela con abundante agua hasta que los cubra en su totalidad y empezar a calentar el agua, la parte de arriba de la cazuela comenzará a llenarse de espuma, debéis quitarla con una espumadera. Añadid 2 hojas de laurel y un buen puñado de sal. Cuando el agua esté muy sucia, ponéis los caracoles en un colador, los saláis al gusto y los colocáis en otra cazuela con agua muy caliente nueva, para que sigan hirviendo durante 15 ó 20 minutos más, apartamos y escurrimos cuando ya estén. Reservamos para el arroz. Ponemos en una cazuela agua a calentar, añadimos tomillo y romero, vamos a preparar una infusión con estas hierbas para aromatizar el arroz sin que luego nos las encontremos en el plato final, bastará con hervirlas unos 15 minutos. Añadiremos en los últimos 5 minutos de la cocción las ñoras para que se vayan hidratando y aprovecharemos para que coloree un poco el agua del arroz. Colamos y reservamos para el final de la receta. Las ñoras las apartamos y retiramos la piel para que no sean molestas a la hora de comer y dejarmos su carne para añadir al arroz.

Arroz con conejo y caracoles

Videoreceta
15 Abril 2016

El primer paso es limpiar los caracoles, lo único que debemos hacer es lavarlos varias veces con agua en abundancia para que suelten la tierra y babas que suelen tener. Para los que no les guste limpiarlos ya se venden en los comercios habituales caracoles en lata, limpios, purgados y precocidos, que sólo necesitan un breve hervor con la salsa.
MªAngeles nos completa este paso con su comentario, es un punto importante si tenéis oportunidad, “engañar a los caracoles”: “Mi abuela lo hacia siempre y lo recuerdo con mucho cariño porque siempre nos reñían por tocarlos. Cuando se recogen hay que ponerlos en un cazo con agua al sol, para que los caracoles saquen la “molla”, en el borde del cazo hay que poner sal (como cuando se hace un margarita) para que no se escapen. Luego ya se cuecen y así tienen la chicha a la vista y sacan más sabor”.
Seguidamente debemos cocerlos en una cazuela con abundante agua hasta que los cubra en su totalidad y empezar a calentar el agua, la parte de arriba de la cazuela comenzará a llenarse de espuma, debéis quitarla con una espumadera. Añadid 2 hojas de laurel y un buen puñado de sal. Cuando el agua esté muy sucia, ponéis los caracoles en un colador, los saláis al gusto y los colocáis en otra cazuela con agua muy caliente nueva, para que sigan hirviendo durante 15 ó 20 minutos más, apartamos y escurrimos cuando ya estén. Reservamos para el arroz.
Ponemos en una cazuela agua a calentar, añadimos tomillo y romero, vamos a preparar una infusión con estas hierbas para aromatizar el arroz sin que luego nos las encontremos en el plato final, bastará con hervirlas unos 15 minutos. Añadiremos en los últimos 5 minutos de la cocción las ñoras para que se vayan hidratando y aprovecharemos para que coloree un poco el agua del arroz. Colamos y reservamos para el final de la receta. Las ñoras las apartamos y retiramos la piel para que no sean molestas a la hora de comer y dejarmos su carne para añadir al arroz.