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Berlinesas

Postres y dulces
Postre
Tradicional

Ingredientes:

Ocultar 10 personas
agua 1\2 litro
900 gramos de harina
90 gramos de azúcar
50 gramos de grasa bovina
1 sobre de azúcar vainillada o escencia de vainilla
una pizca de colorante amarillo
aroma mantequilla
60 gramos de levadura fresca
aceite de girasol
grasa bovina cantidad necesaria para freir

Descripción

Uno de mis recuerdos favoritos, es de cuando salía del colegio e iba a buscarme mi abuelo, y como merienda nos comprábamos en la bollería unas berlinesas. Desde entonces se convirtieron en mi dulce favorito, siendo tal mi pasión que me aprendí esta receta de memoria, y me los hago bastante a menudo.

Comenzamos disolviendo en una parte del agua, la levadura junto con un par de cucharadas de azúcar, el agua tiene que estar muy fría, no tibia, ya sea del grifo o de la nevera, ya que de lo contrario no nos dará tiempo y levará antes de lo que deseamos.
En un bol aparte ponemos la harina junto con el azúcar, azúcar vainillada y la mantequilla. Lo mezclamos y formamos una especie de volcán, en cuyo centro añadiremos la levadura fermentada, con el resto de agua, mantequilla y el colorante.
Mezclamos todo muy bien y amasamos un buen rato.
Cuando la masa quede bien amasada, la dejamos reposar durante unos10 minutos en un lugar fresco, como la nevera, tapada con un paño de cocina limpio o con papel film, para que pierda un poco de fuerza, y nos permita trabajarla después más cómodamente.
Cuando haya pasado ese tiempo, nos acomodamos en una mesa y espolvoreamos de harina la misma para que no se nos pegue demasiado la masa, luego traemos el bollo de masa y lo cortamos en dos partes, para trabajar más cómodamente, y hacemos un rulo largo con la misma, aproximadamente de 3 o 4 cm de diámetro.
Luego hacemos lo mismo con la otra, empezamos a cortar las berlinesas. Vamos cortando trozos iguales, de este corte dependerá el tamaño de la berlinesa, haciéndolas pequeñas ya que luego triplicaran el volumen.
Cuando tengamos toda la masa troceada, haremos el bollado, bollar, es un paso muy importante, lo cierto es que los únicos que saben bollar bien son los panaderos o pasteleros que hacen esto a diario, de todos modos haremos lo que podamos.
A medida que vamos bollando, las vamos acomodando en una aplaca de horno bien enmantecada y enharinada para que no se peguen.
Tomamos la precaución de dejar espacio suficiente entre ellas ya que crecen mucho.

Una vez que tenemos toda la masa bollada, pasamos a la fermentación de la misma. Para ello las ponemos en una placa de horno, y la introduzco dentro del horno apagado, pero que previamente habíamos calentado a unos 50º de temperatura, y en cual pondremos una taza de agua bien caliente, con el fin de favorecer la fermentación, y cada tanto, cuando el agua deje de echar vapor la cambiamos y pongamos una nueva, más caliente.
Si tenemos un horno eléctrico es más fácil, ya que lo ponemos al mínimo para que entibie el ambiente y luego lo apago.
Cerramos al puerta del horno y nos olvidamos por un rato de las bolitas, ya que deben descansar para crecer.
Mientras preparamos una cazuela para freír las berlinesas en la cual utilizaremos un 40 de grasa y un 60 de aceite de girasol.
También se podrían freír solo en aceite, pero con grasa, salen más sabrosas, doradas y crocantes, con mejor sabor y evita salgan aceitosas.
Vigilamos el horno, cuando se vea que las bolas han crecido mucho, y antes de que comience el proceso inverso de desinflarse, con mucho cuidado una por una les las va despegando de la aplaca del horno y se las pone a freír, en abundante aceite muy caliente.
Las bolas se fríen por los dos lados dándolas la vuelta.
Si en nuestra cazuela entran 4, freímos de a cuatro por vez, y recién las doy vuelta cuando están bien doradas por debajo.
Es por eso que se puede apreciar cuando se va a comprar berlinesas en una panadería que aparee una raya marcando la mitad, eso sucede porque al darlas vuelta aún siguen creciendo y mucha veces quedan unos milímetros de masa por arriba del nivel del aceite.
Si la cazuela es lo suficientemente honda, podemos empujarlas hacia abajo con una espumadera para que el dorado sea más parejo.
Una vez que se les da la vuelta esperamos a que se doren bien del otro lado y ya estarán listas para sacarlas de la cazuela. Sácalas en un plato con papel de cocina para que absorban el exceso de aceite y pásalas a un plato con un poco de azúcar, pero que estén aún calientes para que se pegue el azúcar.

Cuando ya esten frías podemos rellenarlas con crema pastelera, crema pastelera de chocolate, dulce de leche, mermelada o todo aquello que se nos ocurra
Para rellenar las berlinesas utilizamos una manga pastelera con la punta fina y redonda. hacemos en ellas un corte transversal y las rellenamos, dejando ver un poco de su contenido.

Consejos y trucos:
La cantidad de aceite en nuestra cazuela debe ser la suficiente para que la berlinesa flote y no toque el fondo, ya que en caso contrario saldra achatada.
Cuando las vamos sacando para ponerlas a freir, debemos hacer con mucho cuidado, evitando se pinchen o se rompan, en gran parte de este paso depende el exito.
Si las bolas nos salieronaplastadas, significa que las pusimos a freir tarde ya que se pasaron de levado y comenzaron a desinflarse, entonces registramos el acontecimiento para que para la proxima no nos suceda.
Otro punto fundamental es el bollado, hay que practicarlo, cada vez saldrá mejor, ya que no se trata solo de hacer una bolita de masa, sino que la masa quede como una bolita pero con un movimiento particular, que hace que la masa se enronque hacia adentro, de todos modos no os preocupeis por esto, saldrán muy buenas igual.

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