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Mantequilla o margarina, ¿con cuál me quedo?

Aportación
23 Abril 2014
Laura Perezábad
Laura Perezábad
"En busca del menú más saludable"
¿Qué piensas sobre la mantequilla? ¿Y sobre la margarina? Seguro que tienes predilección por alguna de ellas. El prejuicio actual por usar mantequilla es uno de los temas que Alejandro Montes, pastelero de Mamá Framboise, compartió con nosotros en su masterclassDEMOS. Os dejo mi visión como nutricionista, vamos a intentar conocer un poquito más sobre estos dos productos, a tratar de aclarar algunas cuestiones y a cocinar unos riquísimos financiers de frambuesa a través de mi blog. ¿Te quedas conmigo?

Mantequilla y margarina cuentan con partidarios y con detractores. Por mi experiencia, o eliges una o te decantas por la otra, moviéndote en función de varios factores entre los que destacaría:

 

-El sabor: El sabor es un tema complejo si pensamos en la multitud de variedades, sobre todo de margarinas, que existen hoy en día en el mercado. Además, ya sabemos que “sobre gustos no hay nada escrito”. Si me preguntáis a mí, yo no cambio el sabor de la mantequilla por el de ninguna margarina que haya probado hasta el momento. Ya no es el sabor, es el color, es ese olor difícilmente sustituible. La mantequilla es el ingrediente básico de la cocina de muchos países, proporciona unas características sensoriales inigualables a muchos platos, esto la margarina no lo puede conseguir. Son muchos los platos que “ni hablar del peluquín”, mantequilla y nada más, y si pensáis en muchos productos de repostería seguro que estáis de acuerdo conmigo. Puestos a sustituir, en muchos bizcochos y salsas yo trato de sustituir la mantequilla por aceite de oliva o de girasol y el resultado a veces me convence y a veces no, pero en un hojaldre, una pasta de té, una crema holandesa…

Si tenéis ocasión no dejéis de ir a disfrutar de los croissants, tartaletas, tartas, etc. de Mamá Framboise, o de esa buena pastelería que sabéis ofrece productos bien hechos con los sabores de siempre. Yo creo que con margarina esta repostería no sería lo mismo.

 

- El precio: puede ser uno de los condicionantes para muchas familias. En principio, la margarina es un producto más barato que la mantequilla y este puede ser el factor para elegirla. Sin embargo, hoy en día existen en el mercado una gran variedad de margarinas con distintas características (ligeras, enriquecidas, etc.) y precios muy distintos,  incluso superiores al de la mantequilla.  Este tipo de margarinas suelen ser las elegidas por aquellos detractores de la mantequilla por cuestiones de salud. ¿Son mejores? Seguimos con ello más adelante.

 

- El uso: En España, a la hora de freír y cocinar ganan los aceites (oliva y girasol). Creo que es en la repostería y sobre todo a la hora de untar la tostada o las galletas del desayuno, cuando la gente más se cuestiona qué escoger. Y las dudas se despiertan fundamentalmente por temas de salud.

 

-Salud: en los últimos años hay un gran debate sobre cuál nos conviene consumir para cuidar la salud. Existen infinidad de bulos que se propagan con gran facilidad a través de la red, creando gran confusión con este tema. 

 

Lo que debéis tener presente es que, tanto la mantequilla como la margarina, son alimentos que contienen una elevada proporción de grasa (alrededor de un 80-85% de materia grasa y unas 720-750 kcal por cada 100 g), por lo que deben consumirse de forma moderada.

 

Todos sabemos que la mantequilla es la parte grasa de la leche, es una emulsión de grasa y agua que se consigue gracias al batido y amasado de la nata. Por tanto, al proceder de la grasa de la leche, la mantequilla contiene colesterol y una elevada proporción de ácidos grasos saturados.

 

Por el contrario, la margarina se elabora fundamentalmente con aceites vegetales líquidos a temperatura ambiente, los cuáles se someten a un proceso industrial de hidrogenación que consigue su endurecimiento y la posibilidad de adquirir un producto de consistencia sólida. Este proceso industrial puede dar lugar a la creación en la margarina de ácidos grasos trans, los cuáles hoy en día se saben que tienen efectos para la salud más perjudiciales que los ácidos grasos saturados. Sin embargo, hoy en día los procesos de hidrogenación han mejorado y permiten reducir mucho el contenido en grasas trans de las margarinas. Este es un tema muy complejo, permitidme que os recomiende un vídeo que trata bien todas estas cuestiones.

 

 

¿Qué os ha parecido el vídeo? Formulo y respondo a unas cuantas preguntas, os invito a que compartáis vuestras respuestas en los comentarios.

  • Mantequilla o margarina, ¿cuál es mejor para la salud? Las dos son una buena opción si son tomadas esporádicamente y en pequeñas cantidades y ninguna si se abusa con frecuencia de ellas.

  • ¿La mantequilla sabe mejor que la margarina? Depende del gusto de cada uno. Yo me quedo con el sabor de siempre de la mantequilla, en mi opinión insustituible en numerosos platos. Sobre todo en repostería creo que hay cosas que no se puede hacer sin ella, un ejemplo los hojaldres.
  • ¿Mantequilla o margarina light y/o enriquecida? Mantequilla, me gusta mucho más. En términos de salud no me preocupa, en realidad no importa si consumo margarina o mantequilla, no va a tener relevancia en mi salud ya que no voy a tomarla todos los días.

Y para esos días en los que apetece un dulce capricho, ¿qué os parece si preparamos unos financiers? En mi blog sigo los consejos de Alejandro para preparar unos ricos financiers de frambuesa. Estos pastelitos sí que no serían lo mismo sin mantequilla, es más, gran parte de su éxito es que se elaboran con mantequilla noissete. ¿La conocéis? Os dejo con la receta.

 

 


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