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El obulato. Ese ingrediente invisible

Aportación
12 Junio 2014
Eva García
Eva García
"Autodidacta desde niña"
A veces vemos con mucho respeto que los profesionales utilizan ingredientes extraños con los que nosotros no nos atrevemos, unas veces por desconocimiento, otras porque nos son inaccesibles.

Eso me pasaba a mí con algunas cosas antes de estas maravillosas MasterClass! Ahora a algunas les he perdido el miedo, como al desconocido invisible que os traigo hoy. El Obulato.

El obulato es una lámima casi transparente y extra fina compuesta de almidón de patata, lecitina de soja y aceite de girasol, que curiosamente se emplea en Japón desde hace mucho tiempo, como envoltorio de los fármacos, puesto que allí se compran al peso las mezclas de ingredientes (ya sean hierbas o productos químicos) y hace falta algo para poder envolverlos y tragarlos, una cosa similar a nuestras cápsulas de medicamentos que luego se deshacen en el estómago.

El obulato no tiene ningún aroma y su sabor es neutro, por lo que su uso en cocina hoy en día está muy extendido, sobre todo cuando no queremos que el soporte (pan o galleta por ejemplo) nos altere el resultado final del plato.

No contiene azúcar, ni sal, ni gluten y tampoco grasa, con lo cual es perfecto para algunas elaboraciones sobre todo para celíacos.

Es indisoluble en líquidos grasos o en soluciones con poca agua, como la miel, con lo cual podremos utilizarlo incluso como contenedor transparente de algunas salsas.

Podemos hacer rollitos de pasta invisible, milhojas sin harina, caramelos, raviolis líquidos.... la cuestión es echarle imaginación.

Con Paco Roncero lo utilizamos para unos Conos de cortezas de cerdo con tartar de ostra y tuétano. Un bocado exquisito aunque muy delicado que habéis visto en la foto de portada. 

Además ya lo comercializan en diferentes formas, rectángulos, círculos, incluso en conos ya formados.

Lo malo es que desaparece casi inmediatamente al contacto con la humedad y es bastante frágil, pero aún así da muchísimo juego en la cocina. Teniendo en cuenta unos cuantos consejos es fácil de utilizar. Por ejemplo tener bien secas las manos para manipularlo y la superficie donde trabajaremos para que no se nos derrita, utilizar tijeras para cortarlo, guardarlo preservado de la humedad o usar preferiblemente horno seco, grill o salamandra.

Espero que este post os haya servido para perderle el miedo a un producto con un nombre tan raro pero con tantas posibilidades en la cocina.

 

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