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Miel: trucos de cocina

Trucos
19 Agosto 2015
Hacer un postre con miel y terminar pringado hasta las cejas, ir a utilizarla en enero y encontrarla dura como una piedra –es decir, cristalizada- o que la mitad de la miel que necesitamos se quede en la cuchara medidora... es alguno de los pequeños inconvenientes con los que podemos encontrarlos con este rico y dulce manjar. ¡Toma nota de estos trucos y consejos!

Cómo medir la miel

El principal problema de la miel es que resulta bastante difícil trabajar con ella... es un líquido viscoso, espeso y, sobre todo, pringoso y pegajoso. Da igual las indicaciones que vayas a seguir a la hora de elaborar una receta: ya sean cucharadas, ya sean tazas, o ya sea una medida de peso... la miel se quedará pegada en la cuchara, o en el medidor.... y al final, no sabes cuanta miel se habrá incorporado a la receta, y cuánta se ha quedado por el camino.

Un truco eficaz para evitarlo es engrasar ligeramente la cuchara o la medida que vayas a utilizar con un aceite suave –de girasol, por ejemplo- que no aporte sabor. El aceite creará una fina película sobre su superficie que evitará en gran medida que la miel se quede pegada.

Como conservar la miel

Desde que hemos conocido que en alguna tumba egipcia de hace más de 3.000 años se han hallado vasijas con miel que estaba en perfecto estado... se ha extendido la idea de que la miel es un producto milagroso de duración eterna. No sabemos cómo era la miel que tomaban los egipcios, pero con la que se comercializa actualmente... tampoco debemos esperar que dure milenios. Desde luego, es cierto es un producto que puede durar mucho tiempo sin perder ninguna propiedad, sobre todo cuando es de buena calidad, siempre y cuando la conservemos en frascos o tarros bien cerrados y protegidos de la luz y de la humedad. No necesita frío.

Como licuar una miel cristalizada

La cristalalización de miel es un proceso natural que le ocurre a la miel pura a bajas temperaturas. Por eso, es frecuente que cuando llega el invierno, nuestros tarros de miel –cuando se trata de miel pura- cristalicen. Una miel que no cristaliza puede deberse a que se trata de una miel de baja calidad y adulterada con jarabes de glucosa o agua... o una miel sometida a un proceso de pasteurización, un proceso térmico para la eliminación que gérmenes que, en el caso de la miel, también se lleva por delante todas sus propiedades saludables. De manera que... ¡no hay que preocuparse si una miel ha cristalizado sino al contrario!. 

Ahora bien, una miel cristalizada se traduce en una miel dura como la roca... ¿Qué debemos hacer para devolverla a su estado líquido? La clave es calentarla ligeramente, y volverá a licuarse perfectamente. 

Lo primero que debemos hacer es tomar solo la cantidad que vayamos a utilizar. Se trata de calentarla ligeramente y, si puede ser, al baño María. Con calentar agua e introducir durante uno o dos minutos un vasito con la  miel será suficiente. Otra opción muy rápida y cómoda es el microondas. En este caso debes tomar la precaución de calentar la miel a la mínima potencia y durante muy poco tiempo... apenas unos segundos.

Cómo detectar si una miel está adulterada

En el mejor de casos, agua... y en peor, jarabes de glucosa, maicena, copos de puré de patata... Adulterar la miel con elementos más baratos para sacar mayor rendimiento es una práctica que ha existido, aunque afortunadamente la legislación cada vez es más estricta y, por tanto, el fraude, más complicado. Aun así no está de más conocer algún truco para detectar si la miel contiene ‘algo más’ que miel.

En primer lugar mira el aspecto de la miel y coge un poco con una cuchara... ¿Cómo cae si le das la vuelta? Si lo hace muy rápido significará que la miel tiene mucha agua. Una miel de calidad es tan espesa que cae muy lentamente. ¿Y qué pasa si metes esa miel en un vaso de agua? Si se expande, se disuelve o tiñe el agua rápidamente... significa que no es de buena calidad. Una buena miel se quedará en la cuchara. Por último, moja un palillo con un poco de miel y acércale una cerilla o un mechero encendido... ¿qué hace? Si prende y se quema, es que es de buena calidad. Una miel que no arde es porque tiene mucha agua.

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