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Cómo cocinar los mejillones

Truco
4 Diciembre 2017

Es uno de los mariscos más económicos y al mismo tiempo más sabrosos y versátiles de la cocina española. Cocidos al vapor son fantásticos, pero se pueden tomar de mil y una maneras: al estilo belga con patatas fritas, con mantequilla y otras salsas, en guisos, arroces, pastas, en escabeche, fritos, etc. Para disfrutar de ellos en su punto, os contamos como cocinar los mejillones.

Un buen mejillón

El primer paso es elegir un buen mejillón, a ser posible fresco. Evidentemente, todo depende del uso que les vayas a dar. Si vas a cocinar un guiso, o una pasta, o cualquier plato que lleva unos cuantos mejillones pero que no son el ingrediente principal, puedes optar por mejillones congelados o por los mejillones que ya se venden preparados. Ahora bien, cuando vas a tomar unos mejillones al vapor, lo mejor es que compres un buen mejillón fresco en la sección de pescadería. No importa tanto que sean gordos o pequeñitos… como que estén bien frescos.

Siempre vivos

Debes elegir los mejillones que están vivos. Para ello, elige los que estén cerrados, bien cerrados. Descarta, por el contrario, aquellos que estén abiertos o que tengan la concha rota. Y recuerda que si después de cocinarlos algún mejillón no se ha abierto… no debes forzar su concha para abrirlo, debes desecharlo. Que no se haya abierto significa que estaba muerto, y por tanto hay riesgo de que no esté en buen estado.

Limpios relimpios

Los mejillones suelen presentarse bastante con sus conchas bastante sucias, con algas, lapas y otras impurezas adheridas, incluso restos de cuerda. Lo ideal es limpiarlos bajo el chorro de agua fresca, rascando la concha con la ayuda de un cuchillo puntilla. Retírales también sus propias barbas. Una vez hecho esto, enjuágalos de nuevo bien.

Los ingredientes de la cocción

Para cocer mejillones al vapor no es necesario más que los mejillones y un poco de agua. Se disponen los mejillones en una cazuela amplia y baja, de forma que queden lo más extendidos posible, se añade un poco de agua, nunca más de un vaso, se tapan y se acercan al fuego hasta que se van abriendo. En ese momento ya están listos.

Ahora bien, a partir de aquí se pueden ‘enriquecer’ un poco añadiendo una hoja de laurel y cambiando el agua por vino blanco… y si en lugar de un vino corriente empleas un buen vino blanco, los mejillones al vapor se convertirán en gloria bendita.

Una vez abiertos los mejillones, retíralos inmediatamente si los vas a emplear en otra receta, o déjalos un par de minutos más si los vas a tomar solos.

El caldo de la cocción

Esa agua –o vino- de cocer los mejillones… ni se te ocurra tirarlo. Si lo cuelas bien con un paño de hilo puede ser una estupenda base para una sopa o como caldo para un guiso marinero.

 

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