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Todo lo que deberías saber sobre cerveza y nunca te contaron

Reportaje
5 Agosto 2015
¿Sabes diferenciar entre una lager, una especial, una abadía y una extra? No es sencillo... pero, tranquilidad... que tampoco es necesario ser un experto catador de cervezas para poder disfrutar de la rubia más famosa del mundo. Te damos unas claves, con todo lo que deberías saber sobre cerveza y nunca te contaron

¿Sabes diferenciar entre una lager, una especial, una abadía y una extra? No es sencillo... pero, tranquilidad... que tampoco es necesario ser un experto catador de cervezas para poder disfrutar de la rubia más famosa del mundo. Te damos unas claves, con todo lo que deberías saber sobre cerveza  y nunca te contaron. Realmente, es algo fácil porque la cerveza es, en realidad, un trago natural y muy sencillo. Tan solo se necesita: agua (concretamente un 80%), levaduras, cereal (cebada o trigo –en algunos países también se hace con maíz por ejemplo- y lúpulo (esa plantita trepadora que nos regala el aroma y la densidad de la espuma a la cerveza).

¿Quién podría resistirse a una cerveza bien fría para aliviar la sed del calor veraniego? Allá donde vayamos encontraremos una cerveza que defina a un país, que caracterice a una zona, que muestre el sabor de una región. Pero ¡ojo! Hay varias cosas que deberías saber si quieres disfrutar de la caña, el botellín, el tercio o la litrona… al máximo: 

1. Todas las cañas son rubias.

Sí, así es. Todas las cañas que nos ponen en los bares, en los chiringuitos de playa, en las terrazas… son rubias. ¿Y eso qué es? Pues que una cerveza sea rubia significa que es del tipo lager: cervezas de cuerpo ligero, frescas, con un fuerte sabor a lúpulo, a cereal, de espuma blanca y que se deberían de servir a una temperatura de unos 5ºC.

2. Nada de vasos congelados

Sí, lo sabemos, cuando uno está asfixiado de calor lo que más le apetece es sentarse en una terracita y que el camarero le sirva una jarra de esas de barro blanco bien helada y con abundante cerveza …¡craso error!. Las jarras o vasos congelados son el peor aliado para una caña porque las partículas congeladas del vaso entran en contacto con el líquido y lo que hace es romper la armonía de la cerveza, darle más agua de la que ya lleva la cerveza y bajar el nivel de cremosidad del trago. Vamos, que nos hemos cargado el sabor, la textura y el cuerpo de una cerveza en décimas de segundo. Está muy bien para aliviar el calor, pero muy mal para llegar al objetivo que es ...¡el disfrute!.

3. Dos centímetros… ¡es suficiente!.

Cuando te sirvan la cerveza pide que te la tiren bien. Sabrás que una cerveza está bien tirada cuando el vaso tenga dos centímetro de espuma, bien densa, de esas que cuando bebes te dejan el bigotillo. Para servir bien una cerveza debería ocurrir: que te la pongan en copa de cristal fino, inclinar la botella a unos 45º y luego terminar en vertical consiguiendo así la creación perfecta de espuma.

4. ¡La Cerveza no engorda!

Si, si... seguro que ahora mismo os estáis preguntando... ¿y la famosa tripa cervecera?. Una caña de cerveza tiene 200 mililitros y un aporte de 90 calorías, todas las vitaminas del mundo, antioxidantes y 0% de materia grasa… eso sin contar que el aporte alcohólico es mínimo (una lager tiene aproximadamente un 4,8% de alcohol). Entonces... ¿qué es lo que engorda? Pues indudablemente los cacahuetes o las patatas fritas que nos ponen de aperitivo. ¡Ay!

5. La tapa

¿Y entonces… qué nos tienen que poner de tapa?. Las cañas que nos ponen en cualquier lugar de barra de nuestro país es la compañía perfecta para aperitivos con vinagre (tipo unos pepinillos, aceitunas o boquerones); bocados picantes (la cerveza es una muy buena aliada con las cocinas muy especiadas y punzantes) o con una fantástica tabla de quesos… 

6. A cada hora... su birra

Según el momento del día, apetece uno u otro tipo de cerveza diferente. Es decir, que la lager (la rubia) de aperitivo es perfecta para saciar el calor; pero cuando caiga el sol y uno esté en estado de trance, de relax veraniego, anímate a tomar una tipo especial o una abadía… cervezas para tomar con calma. Eso sí, si quieres presumir… cuando termines una comida y tu pareja pida un postre de chocolate ¡no lo dudes! Lánzate a una copa de cerveza negra…  Incluso la cerveza también puede ser un ingrediente de cocina y para ejemplo esta irresistible tarta de cerveza negra, este pan de cerveza y romero o la cerveza como aliado en tus rebozados. 

...No os contamos más... probad y disfrutad.

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