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Diez gestos que alargarán tu vida

Reportaje
10 Abril 2014
El elixir de la eterna juventud no existe… o quizás sí, porque, ¿sabías que lo que comes te puede ayudar a mantenerte joven?

1. Hacer 5 comidas al día

La comida diaria debe repartirse a lo largo del día en 5 tomas. ¡Ah! y el desayuno debe convertirse en la comida más importante del día (así que olvida eso del café rápido mientras te preparas antes de salir pitando de casa). Y, además de la comida y la cena, debes comer algo a media mañana y para merendar, a media tarde. Hay quien comienza a recomendar añadir una toma más, la recena, justo antes de irse a acostar.

2. Agua: al menos un litro y medio de agua

Tampoco hay que dejarse llevar por las modas… beber agua a todas horas no es el remedio para todos los males ni un seguro de salud, delgadez, depuración y demás beneficios. Pero es cierto que sin agua la vida no es posible… y para que nuestro cuerpo funcione correctamente debemos beber al menos un litro y medio de agua al cabo de cada día. 

3. Frutas, verduras y hortalizas …en todas las comidas

Hemos dicho que a lo largo del día hay que comer 5 veces… pues bien, en cada una ellas tiene que haber algo de fruta, verdura u hortalizas. En el desayuno puedes tomar una ensalada de frutas, o un buen zumo natural con varias frutas… y a media mañana y por la tarde, alguna pieza de fruta. ¡No es tan difícil!.

4. Ecuación (7-4-3) x 7

La solución a esta ecuación es bien sencilla: cada semana se deben tomar 7 raciones de pescado, 4 de carne y 3 de huevos. Es la ecuación de las proteínas, es decir, las proteínas que proporcionan el plato principal de cada día deben repartirse de esta forma… sin olvidar que también nos aportarán proteínas otros grupos de alimentos como, por ejemplo, las legumbres.

5. Aceite… de oliva virgen

El aceite de oliva... merece un capítulo aparte. No hay que pasarse, puesto que, al fin y al cabo, es grasa y tiene muuuuchas calorías. Sin embargo es rico en ácidos monoinsaturados, como el ácido oleico. Y además, contiene agentes anti radicales libres, principales responsables del envejecimiento.

6. Evita las grasas…  y sí, también la mantequilla y la nata

En una dieta equilibrada las grasas deben representar menos del 35% del total de calorías… para conseguirlo habrá que controlar mucho alimentos que son grasa pura como el tocino, la mantequilla, la margarina o la manteca. También hay que controlar alimentos como las galletas, pasteles, bollos, salsas elaboradas y frutos secos. Y sobre todo, evita alimentos grasos de elaboración industrial, en muchos casos con peligrosas grasas trans.

7. Mas especias, menos sal

Ajo, pimienta negra, verde, rosa o blanca, pimentón dulce o picante, nuez moscada, romero, tomillo, perejil, orégano, canela, comino, clavo, cardamomo… o una mezcla de varias como el curry. Utiliza la que más te guste para aderezar tus platos y llenarlos de sabor. A cambio, controla o prescinde de la sal, principal responsable de la hipertensión arterial.

8. Dulces… ¡a raya!

Es verdad, a todos nos encantan. Chocolate, galletas, bollos y bizcochos, pasteles, dulces y caramelos, miel… en definitiva, azúcar. Pero son poco saludables y deben tomarse con moderación. Uno de los factores que más aceleran el proceso de envejecimiento es la resistencia a la insulina y el exceso de trabajo que sufre el páncreas para combatirlo…. Pues bien, los alimentos que más agudizan esta resistencia son los dulces.

9. No olvides el ejercicio físico

¿Sabías que uno de los mayores riesgos cardiovasculares es el sedentarismo? Pues así es. Hombre, no se trata de hacerse deportista de éllite, pero hacer ejercicio con regularidad es esencial para la salud y para retrasar el proceso de envejecimiento. Los músculos, articulaciones, huesos, tu corazón, tus pulmones… todos, te lo agradecerán.

10. Controla tu peso

Ya, pero… ¿cuál es el peso adecuado? Muy fácil, te lo dirá tu Índice de Masa Corporal. La forma de calcularlo es dividir tu peso entre tu altura al cuadrado. LA delgadez comienza en una persona con un IMC por debajo de 18, el sobrepeso por encima de 25 y la obesidad por encima de 30. Por ejemplo, el IMC de una persona que mide 1,71 m y pesa 61 kilos es de 24,54 (1,71x1,71=2,92; y 61/2,92=20,89) ¡Qué envidia! esta persona está estupenda.

 

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