Newsletters
SUSCRÍBETE A LA NEWSLETTER
Entrar

Descubre el origen de 6 dulces tradicionales españoles

Reportaje
11 Enero 2019
Hay un buen número de postres y dulces que merecen ser reivindicados y que además suelen ser muy sencillos y no por ello menos ricos.

La gastronomía española ha cruzado nuestras fronteras y su prestigio está reconocido internacionalmente. Desde la cocina molecular y El Bulli hasta la tortilla española y la paella, se puede decir que nuestra cocina es valorada y deseada en todo el mundo.

¿Pero qué ocurre con los postres? Parece que el reconocimiento que obtienen nuestros platos salados eclipsa totalmente los dulces típicos de aquí. Es cierto que en España no se vivió una revolución repostera como sí ocurrió en otros países como Francia y durante muchos años, los conventos fueron los centros de producción y creatividad que idearon y conservaron muchas buenas recetas que llegan hasta el día de hoy.

De modo que, con sus influencias andalusíes y sefardíes y las tradiciones conventuales de siglos, hay un buen número de postres y dulces que merecen ser reivindicados y que además suelen ser muy sencillos y no por ello menos ricos.

Torrijas

La versión más antigua de la torrija en España ya se encuentra en el que es considerado el primer libro de cocina de la historia: De Re Coquinaria de Apicio. Pasaron unos cuantos siglos hasta llegar a lo que es ahora: pan remojado en leche, pasado por huevo y frito y rebozado en azúcar y canela. En la actualidad existen numerosas variaciones regionales, particulares y profesionales, dando cada una su toque personal a la humilde torrija.

Rosquillas

También de orígenes romanos, las rosquillas son un dulce de masa frita que ha variado mucho su receta a lo largo del tiempo. Tienen tantas versiones que incluso reciben diferentes nombres según estén decoradas; así que tenemos las rosquillas listas, las rosquillas tontas, las rosquillas ciegas…

Leche frita

De supuesto origen palentino, la leche frita es un dulce sencillo y resultón que se elabora con ingredientes muy básicos: harina cocida en leche azucarada hasta que espesa y posteriormente rebozada y frita. La combinación de la dulce cremosidad de su interior en contraste con el rebozado crujiente parece que nos ha encandilado por los siglos de los siglos.

Crema catalana

Desde el medievo aparece en los recetarios la crema catalana, ocupando su sitio de honor entre los postres de Cataluña. Esta crema pastelera coronada con una lámina de azúcar quemado es una evolución de las natillas tan característica que se ha ganado nombre y lugar propios. Se consume todo el año, pero especialmente el día de San José.

Tocino de cielo

Y nos vamos a la parte más meridional de la Península para seguirle el rastro a los orígenes del tocino de cielo: Jerez de la Frontera, hace más de medio milenio. Dado que las claras de huevo se empleaban para clarificar los vinos de las numerosas bodegas de la zona, se concentraba un excedente de yemas al que los conventos dieron salida de esta deliciosa manera.

Huesos de santo

El uso de la almendra en forma de mazapán de este dulce ya da pista de su origen andalusí, aunque el concepto y la tradición no pueden ser más cristianos. Aunque son típicos en todas las regiones españolas, se considera que su cuna principal fue Castilla y León.

Envía tu pregunta a nuestro chef

Si tienes cualquier duda sobre la receta en cuestión puedes utilizar este formulario para realizar tu pregunta y nuestro chef te responderá encantado.

Otros usuarios ya han enviado sus preguntas, así que si lo prefieres puedes revisar directamente las respuestas de nuestro chef.