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Contigo, pan y cebolla

Reportaje
2 Febrero 2014
El alimento más humilde es, a su vez, el más básico. El pan está más de moda que nunca

‘Con vino añejo y pan tierno se pasa el invierno’ dice el refrán. En efecto, con un buen pan, hace falta poco más (un buen aceite, quizá). O, dicho de otro modo, ninguna buena comida será redonda si falta el pan.

El pan es el primer alimento que un bebé se lleva a la boca una vez que deja atrás la leche y las papillas,  es el alimento más antiguo, fue la comida de la última cena, el primero que se echa a la cesta de la compra y el que determina los precios básicos del resto de alimentos. Es indicador económico –pues a partir de su precio se determina el nivel de vida de una sociedad-, ha provocado guerras y revoluciones, ha unido a pueblos entorno a la mesa, es idioma universal,... es, en definitiva, imprescindible y delicioso.

El hombre consume pan desde el Neolítico y el código de Hammurabi (2000 aC) habla de ‘cerveza comible’ y ‘pan bebible’ en referencia al pan ácimo y a la cerveza de cebados. Sin embargo fueron los egipcios quienes construyeron los primeros hornos para cocer pan (o al menos los primeros de los que han quedado restos). Lo elaboraban con trigo por las excelentes condiciones que el Nilo ofrece para el cultivo de cereales. Los griegos desarrollaron el oficio de la panadería y lo perfeccionaron. Por su parte, los romanos mejoraron los molinos, las máquinas de amasar y los hornos, y regularon su precio. Y en la época del emperador Trajano, se constituye la primera asociación de panaderos.

En la edad Media, descendió el cultivo de cereales en Europa, lo que provocó periodos de hambre por la escasez de este alimento, base de la alimentación. En el siglo XII, y aunque  surgió el gremio de los panaderos, su producción y distribución, estaba regulada por los gobiernos, conscientes de que quien controlara el pan… controlaría al pueblo.

Sólo a finales del siglo XVIII el pan blanco comenzó a ser accesible a toda la población –antes sólo las clases más pudientes se lo podían permitir-. En el siglo XIX, con la invención del molino de vapor, nacía la panadería moderna.

Con o sin levadura, de trigo, de centeno, de espelta, ácimo, plano, blanco, con semillas o sin miga… La lista es interminable. De hecho, hoy en día existen más de 300 variedades de pan. Sin embargo, el pan no es más que harina de cereales (trigo principalmente), sal, agua, y levadura. Tierno y esponjoso, el pan es, recién hecho, una verdadera delicia.

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