Newsletters
SUSCRÍBETE A LA NEWSLETTER
Entrar

9 maneras perfectas de arruinar la comida a un italiano

Reportaje
3 Diciembre 2014
Platos como la pasta o la pizza son los más internacionales del mundo… pero no todo vale. Hartos de ver mancillada su gastronomía, los italianos ponen los puntos sobre las íes… Estos son los 9 errores más frecuentes que se cometen fuera de Italia.

En mitad de la sabana africana, a lo largo del curso del rio Mekong, en la pampa argentina o en mitad de la península arábiga… no hay rincón en el mundo en el que uno no pueda encontrar un plato de pasta o una pizza para comer. Son, con seguridad, los platos más universales. Pero los italianos son muy puntillosos con las líneas rojas que no se pueden cruzar con su gastronomía. La Academia Barilla, una de las escuelas de cocina más prestigiosas en Italia, ha elaborado una guía con las normas básicas de su cocina. Estas son algunas de sus recomendaciones.

1. Y de guarnición hay... ¡risotto!

¿Pero a qué sacrílego se le puede ocurrir reducir un plato tan sublime como el risotto a mero acompañamiento o guarnición? Eso de acompañar un filete a la plancha con un montoncito de arroz, o un poco de pasta  junto a un buen lomo de salmón… es una de las peores cosas que le puedes hacer a un italiano, así que, mejor ni se te ocurra. Tanto pasta, como el risotto, sean del tipo de que sean, son un plato principal. Para acompañar una carne y un pescado, mejor unas verduritas a la parrilla.

2. Ketchup… ¿has dicho ketchup?

Si descubres en el último momento que la salsa de tomate se te ha terminado y solo tienes kétchup en nevera… que ni se te pase por la cabeza esa idea… que nosotros ni siquiera nos atrevemos a nombrar. Es mejor que desistas de hacer pasta. Y si crees que con kétchup los niños comerán mejor la pasta, es hora de que eduques su paladar cuanto antes. A la pasta se le añade salsa de tomate auténtica y, a ser posible, casera. La sola idea de añadir kétchup a la pasta le daría escalofríos a un italiano… ¡todo un atentado a su gastronomía!.

3. Tallarines… ¿o espaguetis?  a la boloñesa

Apio, cebolla, tomate, vino blanco, hierbas aromáticas y carne picada, solo de ternera o con parte de cerdo. La salsa boloñesa es una auténtica delicia y una de las salsas más conocidas y apreciadas en todo el mundo. Es capaz de dar vida a cualquier plato de pasta… bueno, mejor dicho, a cualquier plato de tagliatelle o tallarines. A cada plato lo suyo. Y la boloñesa lo que requiere son tallarines y no espaguetis. Y si estás a punto de decir: ‘¿y qué más da?’… imagínate una tortilla de patata con las patatas cortadas a cubos… ¿qué dices ahora? ¿también da lo mismo?

4. Chorreoncito de aceite al agua de cocer la pasta

Poner la pasta, un puñadito de sal y un chorrito de aceite a la olla cuando rompe a hervir el agua... lo normal, ¿ no? Pues… ¡no!. Jamás verás a un italiano añadir aceite de oliva al agua de cocción de la pasta, como tampoco lo verás pasando por el chorro de agua fría la pasta una vez cocida. El aceite para que la pasta no se pegue entre sí se añade, una vez escurrida. ¡Ayyy! Para un italiano, y en cuestiones de pasta… ¡el orden de los factores sí altera el producto!.

5. Ensalada César… ¿qué César?

Que César sea el nombre de un emperador romano…no significa que la conocida ‘ensalada César’ sea un plato típico de la gastronomía italiana. Es cierto que fue creada por un chef itailano, Alex Cardini… pero la creó en Mexico, concretamente en su restaurante “Cesar’s Palace”, en Tijuana. Hoy en día es todo un clásico, conocido en todo el mundo y típico de la gastronomía estadounidense.

6. ¿Y Alfredo el de los fettuccine?

A diferencia de la ensalada Cesar… los conocidos fettuccine Alfredo sí nacieron en Italia… solo que se trata de un plato que solo es conocido fuera de Italia, y no tanto dentro. Los fettuccine Alfredo no es más que la versión que hizo el chef Alfredo di Lelio en su restaurante Alfredo alla Scrofa de Roma de un plato popular italiano: los fettuccine al burro, es decir, a la mantequilla. Para entendernos es algo así como los ‘huevos de Lucio’ que no son más que la deliciosa versión que ha hecho el chef Lucio Blázquez, en su madrileño restaurante Casa Lucio de los huevos fritos.

7. Pasta con… ¿pollo?

En Italia, a nadie se le ocurriría poner pollo a la pasta. Gracias a nuestro carácter mediterráneo… tampoco en España. Esta llamada de atención parece directamente dirigida hacia los países anglosajones, y muy especialmente para os estadounidenses. Allí, sí es muy habitual el pollo como ingrediente en pizzas y pastas… otro grave atentado contra la tradición culinaria transalpina.

8. Después del desayuno… prohibido el capuccino

Los italianos son grandes cafeteros. Y como buenos amantes del café, se rinden ante una preparación bien hecha. Suya es la invención del capuccino… ese delicioso café espumoso. Ahora bien, ¡ni se te ocurra pedir o preparar un capuccino después de comer!. El cremoso capuccino es, exclusivamente, el café de la mañana. Entonces… ¿acaso no toman los itali9anos café después de comer? Claro que sí lo hacen. Toman un café espresso o macchiato, es decir, solo o cortado.

9. Ni contigo… ni sin ti

En Italia no se come solo. Ir a un restaurante solo… es algo que detesta un italiano y rara vez hará. Se come en familia o entre amigos… y cuantos más, mejor. “El amor y la familia lo son todo” dice la Academia Barilla. Pero eso sí… si vas a comer con un italiano… ni se te ocurra picar de su plato. ¡Los italianos no comparten comida!, así que olvídate de esa costumbre tan española de pedir platos al centro de la mesa y picotear todos de ellos.

 

Envía tu pregunta a nuestro chef

Si tienes cualquier duda sobre la receta en cuestión puedes utilizar este formulario para realizar tu pregunta y nuestro chef te responderá encantado.

Otros usuarios ya han enviado sus preguntas, así que si lo prefieres puedes revisar directamente las respuestas de nuestro chef.