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Tarta de Hojaldre de manzana envenenada

de Rocío Macías
Nueva receta
17 Septiembre 2014

Érase una vez, en un reino muy muy lejano, una bella niña llamada Blancanieves que vivía con su papá y su bella madrastra en un formidable palacio. La niña crecía y se iba convirtiendo en una joven preciosa de piel blanca como la nieve, y su madrastra, que era muy muy vanidosa, se moría de envidia pensando que algún día Blancanieves llegaría a ser más bella que ella misma.

En un ataque de celos, la malvada madrastra envió a Blancanieves al bosque donde la mataría uno de sus criados de confianza. Sin embargo, el criado que era bueno, no fue capaz de matar a la joven y la dejó sola en el bosque. Allí la niña encontró a siete enanitos que trabajaban en la mina y que se prestaron a ayudarla y cuidar de ella, y le dieron cobijo en su pequeña casita.

La malvada madrastra estuvo engañada varios años creyendo que Blancanieves estaba muerta, pero un día, al preguntar a su espejo mágico:

- Espejito, espejito, ¿quién es la más bella del reino?

Y éste contestó: - Blancanieves.

Así supo que la joven continuaba viva, y no sólo eso, sino que ahora era más bella que ella. Rápidamente pensó en encontrarla y matarla con sus propias manos. Mientras, Blancanieves, ajena a los planes que su madrastra tenía para ella, se había convertido en una buenísima cocinera. Como ella no entendía nada de minas y minerales, había acordado con los enanitos que mientras ella viviera allí limpiaría la casa y prepararía la comida, y así había aprendido a elaborar riquísimas recetas.

El día del cumpleaños de uno de los enanitos, Mudito, pensó en preparar una tarta de crema y manzanas.

-¡Pero no tengo manzanas! ¿Ahora qué hago...? - Pensó la joven.

- Manzanas, deliciosas manzanas, traigo manzanas.- Se escuchó fuera.

Blancanieves abrió la puerta y encontró una ancianita que vendía manzanas.

- Deliciosas manzanas vendo. ¿Quieres probar esta tan roja?

La ancianita era en realidad la madrastra y traía una manzana envenenada, la más bonita y roja de todas ellas, para matar a Blancanieves.

- No gracias, lo que necesito son varias para hacer una tarta. Un momento, a ver que me acuerde de la receta.... Una base de hojaldre (ya la tengo preparada) Un huevo (echaré un vistazo al corral, alguno debe de haber...) 250 ml de Leche fresca y 250 ml de Nata (mando a uno de los enanitos a que ordeñen la vaca) 40 gr de Harina de maíz, 150 gr azúcar, unas gotas de esencia de vainilla, un palo de canela y la piel de un limón (tengo en la despensa) Dos manzanas golden. ¡Eso es lo único que me falta!

La ancianita que estaba viendo como sus planes se torcían dijo a Blancanieves: - Te vendo las manzanas amarillas, pero esta roja -que era la envenenada- te la regalo yo, pruébala, pruébala! Blancanieves estuvo a punto de probarla porque la manzana se veía deliciosa, pero contestó:

- Ahora no gracias, no tengo ganas, ya me he lavado los dientes. Mejor, se queda usted con nosotros, que la veo cansada, y me ayuda a preparar la tarta que seguro que se sabe algún truco para que salga bien. La anciana no conseguía dar a probar la manzana a la joven y envenenarla, así que decidió seguir el juego y esperar un momento mejor. Blancanieves enseguida se puso el delantal, le puso otro a la anciana que rápidamente se dejó llevar por el entusiasmo de la joven y ayudaba a la preparación de la tarta dando sabios consejos sobre la elaboración, ya que sorprendentemente resultó ser una experimentada repostera. Blancanieves, atenta a la elaboración:

- Hornea en blanco el hojaldre para evitar que la base quede blanda o suba durante la cocción. Para ello estira la masa con el rodillo, cubre la base del molde sobre el que habrás puesto un papel de hornear. Ajusta bien los bordes y las paredes y no cortes el sobrante, ya que luego lo doblaremos hacia el interior para darle a la tarta un toque rústico. Coloca sobre la base una capa de legumbres secas y hornea a 180º durante unos 12 minutos. Para la crema pastelera conozco, joven, una receta muy buena que la leí una vez en el blog Cocinando con las Chachas.... (pincha aquí para refrescar la memoria: crema pastelera).

- Ah, ¿pero conoce usted a las chicas de Cocinando con Las Chachas? Me deja usted boquiabierta. Agregó Blancanieves que nunca se hubiera imaginado que la ancianita navegara por la blogosfera buscando recetas.

- Pues claro! Pero no me distraigas que soy mayor y me falla la memoria. Seguimos con la receta... Una vez preparada la crema la extendemos sobre la base ya horneada. Colocamos sobre ella las manzanas amarillas laminadas en forma de espiral y una generosa capa de azúcar que caramelizará dando a la tarta un fabuloso aspecto. Ya sólo nos queda terminar de hornear a 200º unos 5 minutos aproximadamente, hasta que el hojaldre quede dorado y las manzanas caramelizadas.... Sin darse cuenta, preparando el pastel la madrastra se habia olvidado completamente de su objetivo, envenenar a la joven. La pasión por la cocina había unido a las dos mujeres .... y había salvado a Blancanieves, ya que después de haber disfrutado tanto preparando la tarta la madrastra se vio incapaz de hacerle daño a la joven. A esto, llamaron a la puerta.

- Buenas tardes -saludó un apuesto joven que atraído por el delicioso aroma de la tarta horneándose en la cocina había decidido autoinvitarse a la fiesta-. Pasaba por aquí y.....

Y ya el final de este cuento lo sabéis todos, o podéis suponerlo. Blancanieves se enamoró perdidamente del muchacho que luego resultó ser un príncipe (menuda suerte!). Los enanitos lo pasaron en grande en la fiesta de Mudito degustando la tarta de cumpleaños que estaba deliciosa por lo que la anciana y Blancanieves recibieron muchos halagos. Y la madrastra... decidió olvidarse de sus malas intenciones y volvió a Palacio donde ahora se entretiene preparando recetas para su propio blog de cocina!!

Si quieres que gane este relato, ¡vótalo!
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