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JUDIAS PINTAS CON ARROZ

de Ainhoa Mora
Nueva receta
19 Septiembre 2014

Todo comenzó un buen día. Las legumbres estaban revueltas, las lentejas no paraban de correr, los garbanzos daban vueltas sin parar y las judías gritaban. Habían oído un ruido en la cocina y no sabían que pasaba, las cazuelas no paraban de moverse de un lado para otro, ellas nada mas que veían moverse pies de un lado a otro sin saber que hacer y oían por ahí: quiero zanahorias, quiero patatas, las legumbres pensaban que eran las siguientes en salir.

Cogieron una gran cazuela, las judías como eran las mas cotillas, se disponían a mirar que había dentro y de repente pensaron que era una gran piscina para poderse bañar y como dice el refrán" la curiosidad mato al gato" una judía pinta la mas valiente de todas quiso probarla y se metió dentro, al ver que no salía todas sus compañeras fueron a rescatarla, como al final consiguieron salir todas fueron a contárselo a las demás compañeras, al rato otra cazuela empezaba a echar unas burbujas que sorprendieron a nuestras amigas las judías y como eran demasiado curiosas pues fueron asomarse a ver que pasaba por allí y una a una fueron cayendo dentro de la cazuela al rato una mujer que las vio quiso ayudarlas y para ello intentaba quitarles ese agua y ponérsela fría a ver si conseguí ayudarlas, lo que no se dio cuenta fue que la cazuela la volvió a dejar en el fuego, las demás legumbres como estaban tan nerviosas no sabían que podían hacer por las judías, mas tarde los garbanzos se les ocurrió llamar a la cebolla par ver si podía ayudarlos a rescatar a sus amigas al ver que estas no podían llamaron al laurel y al ajo para ver si entre todos hacían una cadena alimentaría como si fuera una cuerda y poder rescatarlas pero de repente, zas todos cayeron en la cazuela

¡AHORA QUE HACEMOS! dijeron las lentejas, pensando y pensando, paso un buen rato y se les ocurrió llamar al chorizo y morcilla de Asturias para ver si ellos al ser rellenitos podían hacer algo pero por mas que intentaban subir y subir no lo conseguían se subieron en una cuchara, en un extremo se puso el chorizo y en el otro la morcilla y como si fuera una palanca el señor chorizo salto y l morcilla callo en la cazuela sin poder hacer nada, el chorizo no sabia que hacer cuando un garbanzo se tropezó y el chorizo callo en la cazuela, ya daban por perdido todo, a las dos horas, la harina y el pimentón que previamente habían caído en una satén llena de aceite, pensaron en entrar en al cazuela para ver si desde ahí haciendo cadena podían salir todos pero resulto imposible hizo lo mismo la sal, pero, también fracaso, el arroz al enterarse de lo sucedido quiso aportar su granito para ayudar pero resulto demasiado tarde y un así lo intento pero no dio resultado así fue como nació las judías pintas con arroz.

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